En esta pagina pueden adoptar palabras en desuso. El Oxford English Dictionary está, al parecer, en una activa campaña para adoptar, usar y resucitar palabras perdidas que no encuentran su camino a casa: el habla cotidiana.
Yo adopté "sparsile": referido a una estrella, que no se encuentra en ninguna constelación.
domingo, 27 de febrero de 2011
Los juegos del ya casi
Por Guillermo Fajardo
Quizá lo que le falta al equipo mexicano es suerte. No es que yo logre intuir de alguna forma secreta que esa odiosa palabra sea lo que nos falta en nuestro vocabulario futbolístico, sino que la traigo a colación porque me he quedado sin otra explicación. Desde Uruguay 1930 a Sudáfrica 2010 el equipo mexicano no ha logrado convertirse en un modelo autónomo de equipo exitoso, que no depende de figuras que van desde grandes porteros como “La Tota” Carbajal; grandes delanteros como Hugo Sánchez o grandes defensas como Rafael Márquez. Si bien es cierto que todos los equipos las tienen, también es verdad que deben aprender a jugar sin ellas. Hemos pasado de goleadas espeluznantes (el 6-0 contra Alemania en Argentina 78’) a desilusiones monumentales (el 2-0 contra Estados Unidos en Corea-Japón 2002).
Está bien, me retracto: la suerte como factor decisivo es un argumento pueril y menso. Basta recordar el gol de Luis Hernández a los 94’ minutos ante Holanda para darnos cuenta que también nosotros hemos gozado de ella. Debe de ser otra cosa. Quizá la impuntualidad, como escribe Villoro; o el miedo a “trascender” como una bola de psicólogos explican. Pero si es el miedo a trascender, no se explica porque México, a pesar de tener un buen número de jugadores europeos que en sus equipos han sido titulares indiscutibles, se quedó estancado nuevamente. Tal vez sean las malas convocatorias, siendo esta última una de las más criticadas y también de la que menos explicaciones hemos tenido. Es innegable que un equipo con malos jugadores, o jugadores que no están “en su mejor nivel” imaginará que gana los partidos sin realmente ganarlos: incluso en el sueño la tarea parece imposible, y es que el único efecto que provoca una mala convocatoria es el país que se emociona para después descubrir que el once ideal debería estar sometido a un consenso más amplio. Aunque eso tampoco explica el fracaso, pues Francia, teniendo un buen conjunto, no pasó siquiera la primera ronda en este Mundial. Tiene que ser, definitivamente, otra cosa: los mexicanos no tienen la habilidad para burlar de los argentinos ni de los brasileños. Es mundialmente sabido que si los argentinos tienen delanteros de gran clase, los brasileños esconden la pelota hasta que el próximo chasquido de dedos la aparece en la red. Pero si eso fuera cierto no se explicaría como los alemanes, con un futbol muy ordenado, cuadrado y esquemático hasta los dientes, han logrado ganar mundiales. O quizá a los mexicanos les falte la magia de los brasileños, el orden de los alemanes y los delanteros argentinos. Pero si eso fuera cierto no se explicaría como España, actual campeón del mundo, logró ganar la Eurocopa y después el Mundial. Podría ser que no nos falte nada, y que en realidad los mexicanos pierdan “sin querer queriendo”. Lo cierto es que nadie ha podido acertar a conseguir una solución que minimice los perversos efectos de ser considerado un país con bastante potencial, que sin embargo le falta algo en el último momento. Basta darnos cuenta que esto es un síntoma que no solo le ocurre al equipo mexicano, sino al país entero. Vistos como potencias en desarrollo, México añora con quitarse la anestesia. Alguna vez López Portillo mencionó que había que “administrar la riqueza”. Esto implica no solo saber repartirla, sino aprender a gastarla. Algo similar le sucede al equipo mexicano: tenemos una generación única de jugadores que debemos de aprender a “gastar” en los mejores equipos europeos. España podría enseñarnos de esto. El futbolista español nace en un país en donde no existe la suerte de ser un exitoso deportista: es sólo una construcción natural de su trabajo; en México, en cambio, la suerte es echada de menos para empezar a trabajar. Quizá a México le falte todo, o tal vez no le falta nada. Vaya usted a saber.
Pedro Páramo
Por Guillermo Fajardo
“Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo…” Juan Rulfo, Pedro Páramo
Novela de desolación y muerte, Pedro Páramo es un retrato de lo que es México: un país de muertos, en donde la verdadera figura de la soledad no se encuentra palpitando en un mundo inaccesible y acaso fugaz, sino en el diario vivir en el que se descubren las “máscaras mexicanas” de Paz, aquellos símbolos que esconden al mexicano en la bruma de lo que es. Novela, también, de amor y desesperación, cuando Pedro Páramo no puede sino ver como Susana San Juan –la única mujer a la que ha amado- ingresa en un espiral de locura incontrolable, solamente atenuada por sus ganas de morir. Susana San Juan es la única pared con la que Pedro Páramo se topa en su intento por abarcar todo con su poder, pues es el único ser al que ama.
En Pedro Páramo confluyen elementos que reconocemos propios, como el indio desconfiado, el albur y la cobardía enmascarada que se esconde tras velos de debilidad. Fotografía auténtica de un pasado que no podemos desentrañar, la novela acomete contra La Revolución como un espacio en donde los espectros más perdidos de México encontraron como encauzar su hartazgo pero sin un fin discernible y tangible, capaz de suscitar en ellos mismos una misión a seguir, pues se encontraron en un país gigante, desordenado y temporal.
Amable para con el lector, la prosa de Juan Rulfo es ordenada y barata, al grado de exiliar para siempre los detalles superfluos y así exhibir con galanura y hasta con detalle los pasos de cada personaje, el estertor de los moribundos, las nubes y los accesos de luz en Comala. Así, Juan Rulfo crea un mundo feliz para algunos, triste para otros, y esclavizado para Pedro Páramo que, con ira feroz, brutal y apabullante condena a Comala para siempre cuando ve que el pueblo confunde los campanazos de la muerte de Susana San Juan con una fiesta y, firmando su olvido, dice:
“Me cruzaré de brazos y Comala se morirá de hambre. Y así fue…”
Juan Preciado, Dolores Preciado, Miguel Páramo, Fulgor Sedano, el padre Rentería entre mucho otros, son solamente satélites de Pedro Páramo, que se ven desmadejados ante un hombre imponente pero sobre todo, lleno de maldad.
Pedro viene del latín “petra”, que quiere decir, “piedra”, un páramo es un lugar con poca vegetación, también puede significar un lugar infértil y estéril. Una piedra en un páramo es inútil, pues además de ser un lugar yermo la piedra nunca podrá crecer, haciendo de tal lugar un sitio intrascendente, triste, con pocas esperanzas de ver su redención. Y quizá eso es Comala: un lugar de muertos esperando su resurrección, en donde no existe amor, solo deseo, en donde no hay voluntad, solo sumisión, en donde la muerte ya llegó, y aún la esperan.
Hotel D.F.
Por Guillermo Fajardo.
Cínico, decadente, realista, incisivo. Esa es la escritura de Guillermo Fadanelli. Acercarnos a sus novelas es una invitación a entrar al infierno de la vida: a veces parece que estamos leyendo una crónica acerca de cómo el hombre vive jodido, babeando por obtener, añorando por trascender. Las mujeres son, en Fadanelli, puntos de inflexión en la narración en donde cada una de ellas es deseada pero nunca alcanzada, conquistada o derrotada. Ellas, siempre indiferentes en sus novelas, son seres ambivalentes: por un lado deseables y exquisitas, por otro, inalcanzables y hasta culeras (Eduarda, en Lodo, es un ejemplo de esto).
“No les pido más a las mujeres, sólo inclinarse una vez cada día para despojarme de mis zapatos cuando estoy cansado. Hasta entonces será posible hablar de dignidad”.
Pero algo le falta a la última novela de Fadanelli. La historia se esconde tras la niebla, tras bambalinas, como si el verdadero secreto de la narración (su ropa interior o mejor aún, su desnudez) se encontrase en otra parte. Algo pasa en el Hotel Isabel. Sí, sin duda: solamente que el lector no lo alcanza a asir. El autor sigue soltando frases rebeldes que nos conducen a leerlo siempre atentos, con pluma en mano. No tiene empachos en mostrar los deseos turbios pero nimios de cualquiera, por ejemplo: “No bromeo, aquí hay muchos que desearían ser el rey de las cucarachas. Las personas no entienden la democracia, no saben qué es eso. Los aztecas no se han marchado, siguen bebiendo sangre, comiendo tortillas, deseando el regreso de su emperador”. A todo aquel que busque dentro de una novela destellos reales que nos remitan a lo que sucede allá afuera, sin duda Fadanelli colmará sus deseos. Sin embargo, y volviendo a la novela, esta se queda corta en la historia misma: hay algo que no consigue empujar al lector a preguntarse qué es lo que hay detrás del Hotel Isabel. El manejo de los diálogos de algunos personajes, especialmente del alemán Wimer, no me parece creíble. El encuentro entre los personajes, tampoco. Sucede que a veces parece como si a Fadanelli no se le hubiese ocurrido encuentros más normales. ¿Qué decir cuando un vendedor de dulces se nos acerca a decirnos qué él es un conservador? ¿Cómo seguir la conversación cuando tienes enfrente a una banda argentina de hippies congraciados? Viene a la memoria “La región más transparente”, de Carlos Fuentes. Ambas novelas retratan lo que es vivir en el Distrito Federal. Ambas, sanos ejercicios que buscan aprehender lo que es el monstruo. Robert Pliego escribió para “Nexos” que, “Ya no habitamos la región más transparente, ya no, por fin”. Si bien la novela de Fuentes puede haberse quedado en el pasado, en el sentido de que el lector actual ya no se identifica con muchas de sus referencias o incluso con los mismo diálogos, la novela de Fadanelli no retrata, ni por mucho, lo que es vivir en el D.F: no todos son ladrones, cocainómanos, o una bola de jodidos. Exagera Fadanelli. Exagera, claro, si su pretensión era esa. No hace referencia al tráfico, aunque el lugar donde se sitúa la novela es emblemático de por sí, y una buena decisión para acompañar la narrativa: el Centro Histórico. Lo que el autor sigue haciendo magníficamente es invitarnos a descubrir hasta dónde puede llegar nuestro cinismo y sinrazón: amanecer borracho, después de inhalar cocaína en un Hotel barato es síntoma de que algo va mal con nosotros. Entonces Fadanelli saca su varita mágica y retrata todo como algo normal, incluso deseable. Sexo, encuentros extraños, sobrenombres anormales, extranjeros enloquecidos, crimen a donde uno voltee, un artista en decadencia, un actor de comerciales en picada. Todos confluyen en una novela salvaje, loca, que exuda un valemadrismo que ya es sintomático en sus novelas. Es Fadanelli en su madurez, aunque no en su máxima expresión.
Divas
Divas
La fotografía captura el momento en su imagen prístina y única, su originalidad no tiene precedentes porque al momento de la toma la imagen se entroniza a sí misma como modelo único en el universo. En México una fotografía bien tomada acerca al mexicano apartado a su país; al extranjero, abocado hacia la fascinación de la moda tercermundista, la imagen lo conmueve y lo indigna a la vez, pues tiene que aceptar nuestra realidad: se da golpes de pecho y abraza adolorido a México con un aspaviento que sin reservas podemos calificar de hipócrita. Depende de la fotografía. Una vedette en blanco y negro, a color o difuminada puede servir como acceso paulatino para entrar de lleno a la imaginación y al mundo sexual. Un traga fuegos puede servirnos de punto de referencia para ubicarnos en el mapa mundial. Un “río de aguas diáfanas” puede despertar en nosotros la imagen llamativa y por de más famosa de Macondo. Una diva es diferente. A propósito de ellas Carlos Monsiváis escribe: ¿”Que le proponen las divas a su público femenino? Lo que su nombre indica: la sacralización del papel de la mujer, la resignación activa que quiere trascender acudiendo a gestos de agonía, vestidos sueltos o escotados…” La fotografía de la diva no necesita evocar un tiempo y un lugar porque ella misma es su tiempo y su lugar. La diva fotografiada le permite acceder al más limitado a un teatro de sueños en donde ella preside cada rincón, iluminándolo todo. Los discursos más elocuentes no bastan para comprenderla, siquiera para acceder a ella o a su entorno: es como si ella buscase la explotación de nuestros sentidos a través de los suyos: es como si la pudiéramos oler y acaso – para los más atrevidos- tocar. Depende de la fotografía. Algunas pueden despertar en nosotros pasión, deseo e incomprensión ante una imagen y una belleza duradera, exótica, totalmente femenina, gobernadora de esa visión divinizada de lo que es la mujer perpetuada por el cine, por la sociedad y por ellas mismas. Puestas en la cima del mundo la diva es objeto de culto; cuando la imaginas en tu vida el viaje iniciático hacia su conquista dura ocho horas: despertar es un cruel regalo de la naturaleza. En la gramática del sueño, el “yo era…” nos lleva de la mano por el inequívoco camino que conduce al deseo, al reconocer que fuimos amantes o héroes, Quijotes de una Dulcinea lejanísima, donde su voz juega parte activa de la imaginación: poner palabras en su boca es un juego provocativo y divertido, ajeno a cualquier despertar en una habitación limitada por cuatro paredes. Nos dice Monsiváis: “Ellas exteriorizan, para conocer su alcance y su autenticidad, las pasiones ignoradas o suprimidas”. Si la vedette despierta en el poeta versos eróticos, la diva pospone el deseo, para que la fuerza centrípeta de la inspiración desvíe los bienintencionados modales impresos con tinta indeleble en nuestra niñez: “con ellas bien educado, bien peinado, bien vestido…” para dar paso a nuevas palabras, más valientes, que configurarán un nuevo futuro: “aférrate, atrévete, conquístala…”
Tu nombre en el silencio.
Por Guillermo Fajardo
“Tu nombre en el silencio”, de José María Pérez Gay, es una novela que todo aquel que crea en las utopías debe de leer: en efecto, el libro es un recuento de los años en donde las ideas de igualdad alcanzaron su punto álgido de difusión; en donde en el Berlín de la guerra fría se vivió una época de intensa discusión en torno al ideal socialista y también en torno a sus propias contradicciones y a sus sueños que, hasta hoy, nos parecen reveladores y, desde la óptica del realista, imposibles. Los personajes, tres estudiantes latinoamericanos, viven atrapados entre la incertidumbre de un futuro poco amable y la imagen de un pasado en sus respectivos países que no luce nada prometedor. Fueron años de intenso movimiento político, de esperanzas que renovaron el espíritu combativo de sus participantes, y de sueños edénicos creados para contraer al mundo en uno solo: un planeta en donde la justicia se respire, se abrace y se enaltezca.
Sin embargo, la izquierda radical, sanguinaria, violenta, heroica, revolucionaria y sobre todo, mal entendida, emergió de la bruma y asaltó a todos: en nombre de la igualdad despojó de razón a la Utopía y la convirtió en un ser amorfo y lleno de ambivalencias. A pesar de esto, tal ser, creado desde la ilusión juvenil de querer cambiarlo todo, tuvo resultados: las izquierdas modernas de algunos países europeos son la sana consagración de que tal lucha no fue del todo inútil. La novela es una gigante discusión en torno a la mejor manera de gobernar; a través de sus páginas encontramos decenas de profesores, filósofos, intelectuales y estudiantes con nombres que se olvidan, pero cuya estampa y presencia se tatúan, indelebles, en el debate.
“La lucha de clases es una guerra: uno de los dos contendientes debe de morir”. Ese es el grito de guerra de la Federación de Estudiantes Alemanes Socialistas, cuyo líder, Rudy Dutchske, está convencido que la mejor manera de llenar las promesas del ideal socialista es atar los cabos sueltos que el capitalismo no ha podido hilar: conflagración revolucionaria, los estudiantes no se limitan a execrar las acciones o declaraciones que emanen de cualquier actor que consideren enemigo, sino que ir a la calle y actuar en nombre del Ideal es poner su nombre en la lista de posibles santos. No se dan cuenta que la injusticia, la intolerancia y el sanguinario corte de la guerra de Vietnam, enemigos contra los que tanto combaten, se transformaron en características necesarias de su propio movimiento.
Pérez Gay entiende esto e intenta revertir la aplastante cantidad de argumentos a favor del ideal socialista a través de la voz de su personaje principal, Ernesto Cardona, pero éste, por supuesto, se queda corto.
Los adeptos al movimiento nunca dejaron de creer. Las fuerzas que intentaron impulsar ese cambio sirvieron como punto de partida a los futuros soñadores; y si aquella desmesura se logró sabotear a sí misma, fue porque nunca alcanzó el diálogo que le hubiera permitido abrir un canal de desahogo para todos, una escalera con la que hubieran podido encumbrarse en el plano de la necesidad. Los altos vuelos de los estudiantes de la Federación impidieron toda aspiración y frustraron el movimiento: los repelieron con la misma intolerancia que ellos usaron, expresión primeriza del miedo; gestación peligrosa de auténtica división.
El regreso de la obsesión.
Por Guillermo Fajardo
Un hogar no es solamente un lugar físico construido a partir del deseo de construir un patrimonio. Tampoco es solo la manifestación de un ostensible poder adquisitivo largamente soñado y finalmente expresado en esa construcción. Un hogar puede ser invisible. Puede constituir deseos y estar cercado de siniestros fenómenos largamente soñados. El recuerdo puede ser un refugio. La felicidad, otro. El poder también. Hay personajes que sueñan con esto día a día. El ex presidente Salinas es uno de ellos: obsesionado por mantenerlo, desea, añora y analiza cada resquicio y rescoldo del mismo, porque la preservación del poder implica jugar con él, ser nuevamente quién ordenada, manda y dictamina hacer las cosas. No hay retorno porque no hay razón para regresar. Obsesionado con limpiar su nombre, es a través de personajes que buscan devolverle el favor como él cree que puede hacerlo. Es como si Salinas tuviese una visión muy maniquea de la política, casi a la altura de lo que Schmitt decía era ésta, en donde claramente se distinguían dos bandos: amigos y enemigos, no más. Si recibe un golpe está dispuesto a devolverlo. No hay tensión: hay guerra. No hay silencio: hay debate. El ex presidente se deja ver acompañado de Peña Nieto o Santiago Creel. Sale en la portada de la revista “Quién”. Sigue teniendo amigos en los que respaldarse: María de los Ángeles Moreno o Francisco Rojas. Hábil político, Salinas construyó su salida con la inteligencia de un práctico. Culpa a Zedillo de la devaluación de la moneda; opina acerca de las coaliciones PAN-PRD; escribe libros. Todo lo que sabemos de Salinas son rumores: “se dice qué...” es la frase favorita de los conspiracioncitas que ven en el ex presidente una mano que sigue pensando las jugadas, pero no ejecutándolas. Si acuden a él no es por ser ex presidente, sino porque es Salinas; no por ser polémico, sino por práctico. No caeré en el trillado pensamiento de que su sexenio fue un fracaso. Quizá ninguno lo sea. En seis años es poco lo que se puede hacer. Es la interconexión de programas, instituciones y actores políticos lo que provoca un chispazo de genialidad que pueda encender la máquina mexicana. Atribuirle a un solo nombre el universo de las desgracias es auspiciar la idiotez como si fuera un síntoma de lucidez. Pero no hay que caer en digresiones: Salinas sigue creyendo en el futuro. En su futuro. No hay que sorprendernos si escribe otro libro, defendiendo su posición y asegurándose de criticar hasta la fibra más íntima de las decisiones políticas que se toman. Quiere tomar los huesos del PRI y hacer del partido su cadáver, su obsesión. La monomanía por la idea del poder se ha traducido en un solo nombre: Enrique Peña Nieto. A este no le importa en lo más mínimo salir a su lado: ya se siente Presidente. Y Salinas aplaude, se divierte, sonríe, acaba, empieza, da, saluda. Sabe que este presente es efímero. 2012 determinará si los mexicanos lo recordarán como una pieza fundamental de la democracia, o como un tirano dictador. Porque después se recluirá en una habitación el resto de sus días. Porque si consigue su cometido no volveremos a saber de él. Porque a Salinas le interesa verse bien acompañado; inspirar confianza; ser reconocido; voltear las encuestas: Proceso asegura que Maerker citó una encuesta en donde 62% de los mexicanos tienen una opinión desfavorable de él. Quiere tocar la puerta de su casa para pensar, analizar: y es que un hogar no es solamente un lugar que nos espera después de un largo viaje; no es solo un depósito de recuerdos o un escondrijo seguro. Un hogar es donde se preparan las ideas, donde se nutren los conceptos, donde se elige el atuendo ideal para el campo de batalla. Donde esperamos.
Cuba Libre
Cuba Libre
Por Guillermo Fajardo
Cuba. 2010. Parece que todo sigue igual en la isla. El silencio de las palabras evoca la similitud con el silencio mexicano en las peores décadas del PRI. Aquello que cerraba bocas, que adhería conciencias, que figuraba en las más buscadas formas de control. Pero hay voces que se levantan. Qué quieren gritar. Qué anhelan lo que la utopía permite decir: democracia. Y entonces surge ella: heroína virtual; entretejiendo sílabas que forman palabras que forman pensamientos. Nuestros problemas cotidianos son puntos apenas visibles si los comparamos con la batalla de Guillermo Fariñas, los presos políticos, el férreo control gubernamental. Yoani Sánchez encuentra sus pensamientos y los comunica al mundo, más allá de la isla, en donde las letras de la palabra libertad parecen estar completamente cercadas, moribundas, asfixiadas. “Desde Cuba, Generación Y” es un blog que quiere revolución, cambio.
“Desde Cuba” es la vida de una mujer que recuerda al mundo lo que sucede en una muy pequeña porción de tierra en el Caribe. Yoani Sánchez no se deja intimidar ni con las amenazas que le han hecho a ella o a su esposo (se rumora que Fidel Castro la ha amenazado) Ella sigue escribiendo: cuenta como se necesita un permiso especial para salir de Cuba, los desplantes y la intriga política, la mala salud de Fariñas, su tristeza por vivir “bajo un capitalismo de estado o –si se le pudiera llamar así- bajo un latifundio de partido… de clan familiar.” Califica su escritura como un “híbrido”, quizá por llevar aparejada la conciencia de que lo hace bajo advertencia oficial: Cuba como pared que se impone. “Generación Y”. Lo llama así porque advierte que cuando nació casi todo estaba bajo control estatal: excepto la libertad para nombrar a los hijos. Yoani Sánchez está de moda. Qué bueno. Qué bueno el Internet, la difusión, la valentía de arrancar el velo del discurso oficial ya desgastado, ofuscado por fuerzas que lo sobrepasaron hace ya tiempo; ennegrecido por los años; corroído desde un espacio intangible; ataviado de una intemporalidad que cree resguardarlo, las fauces de las palabras van a derrumbarlo. Porque “Desde Cuba, Generación Y” indica los estertores del régimen. “Desde Cuba, Generación Y” es la vuelta a las bases del encuentro cotidiano de una ciudadana con el mundo. “Desde Cuba, Generación Y” es el retrato no oficial: dos alas.
Entrevista Maria Elena Solís, finalista de Iniciativa México.
En esta ocasión platicamos con Maria Elena Solís, fundadora de la Asociación Mexicana de Niños Robados y Desaparecidos, finalista de Iniciativa México.
ES- ¿Cómo, cuándo y porque nació esta asociación?
MES- El 19 de noviembre de 1994 se robaron a mi nieta, ella tenía dos años de edad. Posteriormente hubo investigaciones, recibí el apoyo de mucha gente y logramos recuperarla a los cincuenta días. A ella la vendieron a un matrimonio que no podía tener hijos.
ES- ¿Su nieta se encuentro ahora bien?
MES- Tienes diecisiete años. La desesperación es terrible cuando uno pasa por este trance tan espantoso, y yo a Dios le prometí que si la encontraba iba a ayudar a las demás personas a que no pasaran por este dolor…y he aquí cumpliendo mi palabra. Llevamos quince años, hemos logrado la recuperación de 809 niños pero seguimos en la lucha porque por desgracia hay más personas que se dedican al robo de niños.
ES- ¿Cómo es que ha logrado recuperar tantos niños? Parece tener una táctica perfecta…
MES- Lo que sucede es que yo gracias a Dios tengo el apoyo de los medios de comunicación: de todas las televisoras, prensa escrita, estaciones de radio. Obviamente esto se va logrando poco a poco, pues uno empieza a tocar puertas y puertas…y cuando uno se da cuenta, ya tiene muchas puertas abiertas. La difusión es elemental para encontrar a los niños. Y así es como hemos logrado la recuperación de muchos niños.
ES- ¿Fue muy complicado al principio iniciar con esta asociación?
MES- Sí, pues hay que empezar a tocar puertas porque no tenemos credibilidad, nadie nos conoce entonces pues sí es difícil, pero cuando las personas comienzan a ver que sí damos resultados…empiezan a creer en uno. Y así es como poco a poco te vas haciendo de más apoyo, de más medios que logran transmitir a nuestros pequeñitos en sus medios de comunicación. Afortunadamente, bueno, nace la computación…nació hace mucho tiempo pero para Elena Solís pues era desconocida pues yo…no acabé la carrera, era un ama de casa como cualquiera y al enfrentarme a este problema pues tuve que empezar a aprender. Afortunadamente ahora ya manejo la computadora y pues puedo poner a los niños robados en internet, facebook, tenemos página y bueno ya estamos modernizados. Trabajamos con más capacidad que anteriormente. He encontrado mucha gente en mi camino, mucha gente que me ha apoyado…pero hace medio año conocí a una persona maravillosa que está haciendo un banco de datos a nivel nacional (de niños robados), y bueno el sueño que nosotros tenemos es que si logramos ganar ese premio lo primero que vamos a trabajar es en eso, porque increíblemente no hay un banco de datos de niños a nivel nacional…
ES- ¿Hay algo parecido?
No lo hay. Por ejemplo, si a ti te roban un niño tienes que hacer un oficio de colaboración ante el Ministerio Público para que se gire a todos los estados de la República, ese oficio llega a los estados, pero pues como llega se guarda. No sería lo mismo con la base de datos que el ingeniero está haciendo, que por ejemplo en el momento en que haya una denuncia de robo a nosotros nos va a sonar una “campanita” aquí en la Asociación, y así ya sabríamos que en el interior de la República se robaron a un niño.
ES- ¿Su Asociación está presente nada más en el Distrito Federal?
MES- Sí. Mira, trabajamos con padre afectados que viven en el interior de la República, y ellos se encargan de dar difusión a los casos que son de aquí (D.F). Se hacen como cruzadas. Por ejemplo, la señora que viene de Pachuca se encarga de poner en los periódicos de allá a los niños de la Asociación, la señora que viene de Guadalajara hace lo mismo y así en toda la República.
ES- ¿Cuántos casos le llegan al mes?
MES- De 25 a 30 casos.
ES- ¿Cuántos tiene más o menos en este momento?
MES- Arriba de quinientos casos.
ES- ¿Cuáles diría usted son los principales motivos para sustraer niños, para robarlos?
MES- Bueno hay diferentes móviles. Hay que decir que la privación ilegal de la libertad está tipificada en el Código Penal. Mucha gente confunde el secuestro con el robo de niños. Es diferente: el robo de niños es cuando una persona se lleva al niño para comercializar con él.
ES- ¿Prostitución, por ejemplo?
MES- Sí, aunque por muchos otros motivos. Por ejemplo, nosotros tenemos contemplado dentro de las investigaciones que se han realizado que los niños son utilizados de recién nacidos hasta los tres o cuatro años para adopciones ilegales dentro y fuera de nuestro país. El segundo es la explotación laboral. Esto lo podemos afirmar porque cuando se recupera al niño y da su testimonio pues sabemos que para eso lo utilizaron. La pornografía infantil es otra causa, pues tengo contacto con una organización de Argentina, en donde me manda correos con fotografías en donde se ve como prostituyen a los pequeños, y no solo de una nacionalidad, sino que hay niños coreanos, mexicanos, españoles…de todas las nacionalidades, y se les logra distinguir por su aspecto físico. En fin, son muchas cosas para las que utilizan a los niños, y la verdad se tiene que frenar esto porque no es posible que esto siga sucediendo…tenemos que hacer algo. Desgraciadamente cuando las personas no conocen, no saben que esto existe pues no hacen conciencia, pero ya cuando alguien resulta afectado se comienza a hacer conciencia de que el problema es real.
ES- ¿Es muy alto el porcentaje de niños robados en el Distrito Federal en comparación a otros estados de la República?
MES- Mira, en el Distrito Federal es bajo el índice. Donde se da más es en el Estado de México. Aunque sabemos que este problema es mundial, no solo sucede en México. Gracias a las organizaciones se ha logrado que haya más prevención, que se modernicen en la búsqueda y precisamente la Asociación Mexicana de Niños Robados es lo que está tratando de hacer. Cada día buscar más contactos, buscar más formas de poder evitar esto. En 1997 implementamos veinte medidas de prevención basadas en hechos reales, pues ya sabemos los métodos que usan para robarlos. Afortunadamente en los medios de comunicación, tanto en prensa escrita como en programas de televisión estas medidas se han dado a conocer. Sabemos que funcionan por llamadas que ha hecho la comunidad contándonos que muchos padres de familia han evitado el robo de sus niños gracias a estas medidas. También implementamos unas tarjetas únicas de identificación para repartir en las escuelas…las hemos entregado como en unas mil escuelas. ¿Por qué nace esto? Hace algunos años se robaron a un bebé de dos meses. La madre vino de Acapulco…una mujer muy humilde, y dándole difusión a su caso nos hablan de que el niño se encontraba en Campeche. Nos pidieron el acta de nacimiento y nos trasladamos para allá. Pero resulta que el acta de nacimiento tenía una pequeña raya debido a la cual no se pudo asegurar si era o no el niño que buscábamos.
ES- ¿El niño se quedó en Campeche?
MES- No, nos lo trajimos con la ayuda de la policía. Lo entregaron en el Estado de México. El niño, físicamente, se parecía mucho a la señora y al señor. Resulta que después de pedir los correspondientes exámenes de ADN pues sale negativa la prueba. Nos quedamos muy sorprendidos. Mientras, el niño se quedó en el DIF de Toluca y bueno en aquel tiempo pues no teníamos tantos recursos como los hay ahora…El niño se quedó dos años en aquel albergue y fue cuando yo salí en un programa de canal cuatro en donde le pedí a la comunidad que me ayuden a recaudar dinero para un estudio de ADN. El estudio se lo volvieron a hacer en un hospital de Los Angeles pero vuelve a salir negativo. La madre se fue, muy triste y decepcionada. Seis años después recibimos una llamada de la Procuraduría del Estado de México, donde nos dijeron que tenían al niño de esta señora. La cosa fue que una persona denunció maltrato por parte de otra persona, y al detener a la señora pues resulta que ella confiesa que se había robado al niño y así fue como se recuperó al pequeño. Fue esta experiencia la que me llevó a pensar que necesitábamos las huellas de los niños, la fotografía del niño e inclusive cabello. Esta fotografía hay que estarla cambiando cada seis meses. Pienso que esta tarjeta de identificación debería estar en toda la República. Esperemos lograrlo pues estamos luchando para eso.
ES- ¿Por qué entrar a Iniciativa México?
MES- Mucha gente me habló y me dijo: “Inscríbete a Iniciatia México.” Me convencieron.
ES- ¿Eso fue todo?
MES- Le pedí a una abogada que estaba colaborando que me inscribiera. Le dije: “ahí apúntame, a ver qué pasa.” Yo dije: “cuarenta y nueve mil personas inscritas…
ES- … no hay manera
MES- …pues yo no llego ni a las veinticinco” (Risas)….jamás pensé que llegaría. De repente me habla Santos Mondragón y me preguntó si me podía ver. Yo estaba en una entrevista en “Venga la alegría”. El asunto fue que llegué donde él, y Santos me avisa que quedé finalista de “Iniciativa México”. La verdad es que no me la creí. Fue como un milagro.
ES- ¿Sabe qué fue lo que tomaron en cuenta los jueces para elegir su proyecto?
MES- No, la verdad no. Pero lo que sí pensé inmediatamente fue que con esto los padres afectados van a tener más difusión.
ES- ¿Hacia dónde va este proyecto? ¿Dónde lo ve usted en quince años?
MES- ¿Quince años? Pues si ganamos que ojalá… pues quién sabe (Risas), yo creo que haríamos muchas cosas…Bueno, además en Iniciativa México se dan cursos, seminarios…y todo eso es bueno, y gracias a Dios a mi alrededor hay personas que sí son estudiadas, hay mucha gente que nos apoya y que posiblemente esto puede crecer mucho. Crecer en el sentido de que podamos entregarles las tarjetas de identificación a los niños, pláticas, medidas de prevención, y que los niños sepan que hacer en el momento en que alguien quiera abusar de ellos o llevárselos.
Entrevista con Juan Elvira, Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Entrevista con Juan Elvira, Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
ES- Antes que nada muchas gracias por recibirnos señor Secretario, no sólo a mí sino al Supuesto y también al ITAM.
JE- Con mucho gusto.
ES- Uno de los temas más importantes del medio ambiente en la actualidad es el cambio climático. En este sentido, ¿qué es lo que se está haciendo para combatir el cambio climático alrededor del mundo?
JE- A nivel mundial es la Organización de las Naciones Unidas a través de la Convención Marco el organismo mundialmente aceptado para desarrollar este nivel de negociación. Aquí lo que se está debatiendo entre países desarrollados y países en desarrollo antes de llegar a Cancún (que sería el decimosexto año de la COP 16, Conferencia de las partes o de los Partidos o de los Países número 16) es, precisamente, llegar a un acuerdo vinculante, el poderlo definir, un acuerdo que nos integre a todos en una misma participación con responsabilidades iguales pero con capacidades distintas, es decir, Inglaterra no puede hacer lo mismo que Nigeria, y Nigeria no debe hacer lo mismo que Inglaterra. Los países que causaron el problema tienen mayor responsabilidad que los que no han tenido participación en el problema de emitir gases de efecto invernadero, entonces estamos en esa fase…México coyunturalmente entra en un proceso muy intenso de negociación por ser sede y porque pensamos participar intensamente.
ES- ¿Hay algún país reacio a participar en las políticas que se exponen en estas cumbres?
JE- Por ejemplo, el caso de Estados Unidos: sí son parte en la Convención Marco de las Naciones Unidas pero no firmaron el protocolo de Kyoto. El protocolo de Kyoto dice textualmente, “los países desarrollados apoyarán a los países en desarrollo”. Esta situación es un problema fuerte. Hay algo que cambia desde la firma del Protocolo de Kyoto: nunca se tomó en cuenta a las economías emergentes, economías emergentes como China y como India. China emite casi el 25 % de los gases de efecto invernadero del planeta. Estados Unidos está en una situación similar con dos variantes: Estados Unidos es un país desarrollado y China no lo es. De cualquier manera tenemos que integrar un anexo, un “amendment”, una extensión del Protocolo de Kyoto. Esa es la visión de México para integrar a Estados Unidos en un apartado especial, que aunque no firmen Kyoto sí tengan ciertos compromisos, pero también integrar a las economías emergentes que más emiten gases de efecto invernadero para que hagan su parte, y nosotros, países en desarrollo, hacer acciones voluntarias para sumar lo de los desarrollados y lo de las economías emergentes, y ver si estamos realmente llegando a un tope, que es que si la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera no sobrepasa las 250 partes por millón, que es un índice de concentración, la temperatura gradual promedio del planeta no exceda los 2 grados centígrados. Si esto se logra de alguna manera mantendremos el control del clima, sino los desastres que estamos viendo en Tabasco, en Veracruz, en Coahuila, en Nuevo León, en Chiapas, serán dos o tres veces más grandes.
ES- En este sentido, ¿cree qué Copenhague tuvo un efecto favorable para combatir el cambio climático?
JE- Sí lo tuvo pero quedó ahí obnubilado, nebuloso…quedó oculto por unas altísimas expectativas que se esperaban de Copenhague. La Carta de Copenhague, el Acuerdo de Copenhague, al cual yo no lo llamo Acuerdo, sino que es una Carta porque lo acordamos un grupo de países, no se acordó en consenso. La metodología que tiene la ONU es una metodología primitiva, pues es un consenso de 192 países. Entonces si en este momento buscamos el consenso de qué horas son cada quién verá su reloj y quizás no lleguemos a un acuerdo. Entonces llegar a un consenso de 192 países para un asunto que requiere miles de millones de dólares en todo el mundo, en donde los presupuestos tienen que cambiar es un asunto muy difícil, tiene también que cambiar la metodología de negociación de la ONU.
ES- ¿Cuál fue el papel de México en esta cumbre de Copenhague? ¿Qué propuso México?
JE- México propuso primero el Fondo Verde que quedó asentado como el Fondo Verde de Copenhague, es decir, una línea clara, estable, permanente de corto, de mediano y de largo plazo de financiamiento. Si no hay financiamiento nunca va a haber nada, si no hay protección de bosques, si no hay construcción de refinerías a quince años con un financiamiento firme no vamos a llegar a nada. Ese fue uno de los elementos. Otro fue de financiamiento rápido. Es decir, ahora Pakistán y México necesitamos financiamiento rápido, ¿para qué? Pues para solucionar los problemas que tenemos en Veracruz, en Tabasco, en nuevo León, en Coahuila. Si llegara este financiamiento rápido internacional ¿qué sucedería? Que los países desarrollados se verían en una visión totalmente responsable, y nosotros en una visión de actuación, de trabajo, de adecuación de nuestras ciudades, ríos etcétera para responder ante los embates del cambio climático. Esas dos iniciativas son dos fundamentales y siguen vivas las dos hacia la meta final.
ES- Cómo institución, ¿qué puede hacer el ITAM para ayudar a combatir el cambio climático?
JE- Los podemos invitar a integrarse a un programa que se llama “Liderazgo ambiental para la productividad”. Hay empresas en este programa. Con Walmart acabamos de firmar hace tres días. El plan es que ellos llamen a sus 17,000 proveedores para que en un futuro todos ellos vayan ahorrando luz, agua, gas, electricidad, gasolina. Esto lo puede hacer el ITAM. Pero creo que lo más valioso del ITAM, más que sus instalaciones es la gente, los investigadores, las iniciativas. ¿Cómo poder generar investigación, conocimiento, desarrollo, nuevas alternativas, ideas frescas? Quienes van a negociar son personas que tienen cinco, ocho, diez años haciendo este trabajo permanentemente. Entonces ya tienen una línea en la mesa y de ahí no ven más. Entonces si llegan jóvenes, si llegan nuevas iniciativas, nuevos talentos, nuevos investigadores que nos digan, “¿sabes qué? Vamos a trabajar en controlar el metano en las minas, y este es el proyecto que yo tengo”. Eso es lo que necesitamos: ideas frescas, iniciativas nuevas, aportaciones totalmente distintas a lo tradicional, convencional, árido, agotado. Es ahí en donde nosotros creemos que le ayudarían mucho a México, y que podrían apoyar y ayudar mucho al planeta.
ES- Cómo ciudadanos, ¿Qué podemos hacer para combatir el cambio climático?
JE- Les vamos a entregar un folleto de los cien consejos para el hogar, que son cien consejos que todos los ciudadanos podemos hacer para ahorrar agua, luz, gas, electricidad, combustible, etcétera. Son mecanismos que no laceran ni reducen nuestra posibilidad de crecimiento ni de desarrollo, sino únicamente cambian nuestros hábitos.
ES- ¿Qué impacto tuvo el incidente del British Petrolum en el Golfo de México? ¿Nos afectó mucho?
JE- Hasta la fecha no ha habido presencia de hidrocarburos de esa plataforma en aguas mexicanas. Eso no quiere decir que no vaya a haber impacto. Sí hay impacto pero se va a manifestar en uno, dos, tres cinco años en los ecosistemas en las poblaciones de tortuga, en poblaciones de ballena, en poblaciones de tiburón quizás, en poblaciones de la plataforma pesquera como el atún, la aleta amarilla, la aleta azul, en fin, también en otras especies sí va a haber impacto. Eso hace que México, (en este caso la SEMARNAT y la Secretaria de Energía) hayamos acordado elevar los estándares para el trabajo en plataformas en aguas profundas.
ES- ¿Fue este un incidente esporádico? ¿Es muy probable que se vuelva a presentar?
JE- A mí me ha hecho reflexionar profundamente en el poder que tenemos nosotros para firmar un documento. Esta plataforma operaba con un permiso del gobierno de los Estados Unidos, el equivalente a la SEMARNAT allá. Esto quiere decir que si yo libero un permiso mal dado tengo una responsabilidad gravísima ante el planeta, y ya no sólo ante las aguas mexicanas o norteamericanas. Esto, a mi forma de ver, puede llegar a repetirse, de hecho se dio hace unos días pero no hubo liberación de petróleo en otra plataforma norteamericana. Cuando el Katrina entró a Estados Unidos arrastró una plataforma y la estrelló contra un puente en Louisiana. Entonces, ¿Puede repetirse? La estadística nos dice que sí. ¿Qué podemos hacer? Tener estándares más altos de seguridad, de prevención de riesgos, un programa de prevención de accidentes qué nos diga exactamente qué puede pasar.
ES- ¿Cuál diría que es la fuente renovable más usada en México?
JE- Aquí hay una diferencia en la forma de categorizar. Para unos países la hidráulica, las presas, no es renovable, pero para la definición del Presidente Calderón de este sexenio sí es renovable. De hecho, sí lo es, solo que como es tan tradicional no se considera renovable. Para mí la primera es la hidráulica, y la segunda en este momento es la eólica. Un dato crucial de este Cuarto Informe de Gobierno es que el sexenio pasado se generaban dos megawatts con energía eólica del Itsmo de Tehuantepec. De esos dos megawatts incrementamos a 526 megawatts en estos cuatro años, y se pretenden instalar otros dos campos. Lo más interesante es que ya se abrió la plataforma de inversiones para que no solo sea la CFE la que lo haga. Hay empresas privadas que instalan sus aerogeneradores, pagan el alquiler o adquieren las tierras y se conectan al “enchufe” de la red nacional de la CFE y obtienen su energía, por ejemplo, la obtienen en el Itsmo y la ocupan en Monterrey.
Entrevista con Ernesto Cordero Arroyo, Secretario de Hacienda y Crédito Público.
Entrevista con Ernesto Cordero, Secretario de Hacienda.
Por Guillermo Fajardo
GF- Antes que nada muchas gracias por recibirnos, y hablo en plural no sólo porque me estás recibiendo a mí, sino al ITAM y también al Supuesto. Ernesto, todos en el ITAM sabemos que egresaste, que saliste de esas aulas, pero no sabemos cómo o porque decidiste entrar ahí.
EC- Bueno yo decidí estudiar Actuaría en 1987 que fue cuando entré a la universidad y tenía dos…básicamente dos alternativas: una era estudiar en el ITAM la otra, era estudiar en la UNAM en la facultad de ciencias. Un poco conociendo el entorno de cada una de las dos universidades y lo que ofrecía cada una decidí inscribirme en el ITAM, fui, presenté mi exámen de admisión, me aceptaron. Sobre todo y lo que fue factor decisivo fue que tenían un enfoque mucho más aplicado, un enfoque bastante más financiero, un enfoque más probabilístico del que tenían en la facultad de ciencias pues eran matemáticas un poco más “duras” y no tan aplicadas de las que se enseñaban en el ITAM, aparte del gran prestigio que desde hace muchos años ha tenido el ITAM.
GF- Ernesto, es fácil recordar a los buenos maestros, qué me imagino tuviste muchos pero, supongo que no todos eran tan buenos, ¿o apoco todos eran de excelencia?
EC- Claro, sin duda, tienes muy buenos maestros y otros que no son tan buenos, lo que pasa con el tiempo es que tiendes a olvidar a los maestros que eran medio malos. En este momento recuerdo a los maestros que fueron bastante buenos, maestros que seguramente siguen contribuyendo actualmente, que siguen dando clases…recuerdo del departamento de matemáticas al profesor Guillermo Pastor que dio clases de cálculo…verdaderamente bueno; del departamento de estadística hubo muchos muy buenos: Víctor Guerrero, Enrique de Alba, Lourdes de la Fuente; en la parte de Economía también tuve muy buenos maestros: Georgina Kessel fue mi maestra, la secretaria de Energía, que era muy buena maestra. En fin que tuve muy buenos maestros, no me puedo quejar. En la parte de Actuaría Jorge Rendón fue mi maestro que lo recuerdo con mucho aprecio. Estudios Generales también tuve muy buenos maestros…entonces en general tiendes a olvidarte de los maestros que no eran tan buenos.
GF- ¿Y qué clases te dio Georgina Kessel?
EC- Georgina me dio “Políticas de estabilización en una economía abierta”.
GF- ¿Y siempre estuviste de acuerdo con la política del ITAM en tu carrera, había algunas cosas que no te agradaban? ¿Hubo alguna decisión que no te haya agradado?
EC- No yo…recuerdo haber estado muy satisfecho de mi educación en el ITAM, bueno ahora por supuesto…ahora al paso del tiempo creo que no pude haber tomado una mejor decisión que haberme inscrito en el ITAM, haber estudiado en el ITAM, no tengo la menor duda…pero en su momento cuando era estudiante yo recuerdo que pasé muy satisfecho mi vida ahí, fui muy feliz en el ITAM, era un estudiante que bueno, cumplía con mis deberes académicos pero también disfrutaba enormemente jugar dominó en la cafetería, creo que ahora ya no se permite o ya no se juega dominó…
GF- Ya no…
EC- …ya no sé qué pasó ahí. Recuerdo los torneos internos de futbol, lo que antes era el “Partenón”, que ahora creo que es la plaza roja…
GF- Sí, la plaza roja…
EC- …pasábamos buena parte del tiempo “ahorcado” y transitaba con toda tranquilidad. Fui vicepresidente del Consejo de Alumnos en 1989 si mal no recuerdo, y me acuerdo que el ITAM, al menos en el pasado, tenía una gran virtud: que a todo mundo le quedaba claro cuáles eran sus responsabilidades y a que iban al ITAM, entonces, pues los estudiantes, nosotros, íbamos a aprender, íbamos a prepararnos, íbamos a formarnos; los profesores, pues básicamente a enseñarnos, a generar proyectos de investigación; las autoridades pues a diseñar los programas de estudio y de administrar el Instituto, la universidad…y eso hacía que bueno, pues todo mundo tuviera cierto grado de satisfacción con lo que estaba haciendo. Siempre hubo una interlocución muy fluida con los maestros, cuando yo estudié Actuaría pues éramos pocos por generación, éramos cerca de…probablemente 30 estudiantes por generación, creo que ahora ya la carrera de Actuaría es un poco más popular, tiene una matrícula muy superior a esto, pero en esa época era una matrícula restringida lo cual hacía que hubiera muy buena interlocución con los profesores, que todos tuviéramos retroalimentación de los programas, los cambios que se hacían en el plan de estudios, que se informara, en fin yo no recuerdo haber tenido ningún problema, ninguna contención con respecto a mi formación en el ITAM.
GF- Bueno Ernesto algunas leyendas mencionan que en los pasillo del ITAM no sólo conociste a tu esposa, sino al Presidente Calderón… ¿nos puedes contar más de eso?
EC- Pues sí, efectivamente conocí a mi esposa, fue mi compañera, estudió matemáticas aplicadas y también conocí al Presidente Felipe Calderón cuando terminé la licenciatura en Actuaría, como parte del plan de las materias optativas en la licenciatura en Actuaría llevé algunos cursos de Economía y me gustó mucho, y decidí inclusive antes de terminar la licenciatura empezar a cursar la maestría en Economía en el ITAM también y ahí coincidí con el Presidente Felipe Calderón que era estudiante de la maestría en Economía también, y terminamos juntos la maestría en Economía y bueno, lo recuerdo con mucho afecto nos hicimos amigos, estudiábamos juntos. En la maestría éramos compañeros de estudio y nos hicimos muy buenos amigos.
GF- Primero tuviste una relación de amistad con él y después una relación profesional, ¿qué fue lo que te llevó a involucrarte con Felipe Calderón? ¿Fue solo la amistad o que él tenía una visión del país, un proyecto político que te atrajo, que te sedujo… o que fue lo que te llevó a trabajar al final con él?
EC- Bueno yo creo que desde el principio pues había simpatía entre nosotros…nos hicimos amigos, estudiábamos en Santa Teresa que fue donde se cursaba la maestría en Economía supongo que se siguen cursando allá las maestrías, en el campus de Santa Teresa… y ahí bueno pues era una maestría de tiempo completo…y teníamos un cubículo cada estudiante tenía un cubículo, y se presumía y se asumía que debíamos pasar todo el tiempo en la universidad tomando clases, o estudiando o haciendo las tareas y los programas que tenían como parte del plan de estudios y eso hacía, ya que éramos una generación muy pequeña…5 o 6 estudiantes… que hubiera una comunicación muy estrecha entre nosotros y bueno ahí conocí su modo de pensar, cuál era su visión del país y ciertamente siempre hubo simpatía con el proyecto de país que él tenía, con la visión del país que él tenía, nos hicimos buenos amigos…posteriormente bueno terminamos la maestría, él siguió su trayectoria política muy destacada fue secretario general del PAN, después candidato a gobernador de Michoacán, Presidente del PAN, en fin. Yo comencé a trabajar en el sector público, en la Secretaría de Energía, Minas Industria Paraestatal, y después me fui a estudiar un doctorado en Economía a Estados Unidos a la Universidad de Pennsylvania y ya por terminar el programa de Doctorado…siempre tuve contacto con el Presidente Calderón, me invitó él, pues acababa de ser nombrado el coordinador Parlamentario del grupo Parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados, te estoy hablando de mediados del año 2000, y el PAN tiene un think-tank, un centro de estudios de política pública en la Cámara de Diputados y me invitó a dirigirlo. Yo estaba en Estados Unidos terminando el doctorado, me invitó a dirigirlo, y yo decido regresar a México a dirigir este centro de estudios en políticas públicas que tenía el PAN en la Cámara de Diputados. Regresé en noviembre del 2000 y desde entonces pues se estableció una relación profesional entre el Presidente y tu servidor y que ha sido pues una experiencia muy gratificante poder compartir un proyecto de país como el que tiene el Presidente Calderón y me siento muy orgulloso de haber tomado la decisión de regresar a México a dirigir este centro.
GF- Ernesto, cuando estabas en los pasillos del ITAM, cuando eras estudiante, ¿te imaginaste alguna vez la posibilidad siquiera de ser Secretario de Estado?
EC- No, jamás.
GF- La vida te fue llevando…
EC- Jamás, jamás…
GF- ¿Qué querías ser?
EC- Es difícil saberlo…cuando entré a estudiar Actuaría, como muchos de los que entramos a estudiar Actuaría o Matemáticas pues va siendo por eliminación, tienes vocación por los números, por las Matemáticas, pero tampoco tienes mucha claridad a que te quieres dedicar. Yo no fui la excepción, como muchos de mis compañeros, y poco a poco fui encontrando hacia donde me dirigía mi vocación. Siempre supe que quería ser servidor público por eso en cuanto terminé la maestría en Economía decidí ingresar al sector público pero nunca me imaginé que iba a ser Secretario de Estado, y bueno estoy muy contento.
GF- Entonces me imagino que cuando eras niño y te preguntaban que qué querías ser de grande no respondías que Presidente.
EC- No, desde luego que no…y sigo sin responderlo.
GF- Bueno, en ese sentido va la siguiente pregunta…me imagino que te lo han de preguntar con bastante frecuencia pero…ya has sido Secretario de Desarrollo Social, eres Secretario de Hacienda y Crédito Público, tienes 42 años…¿Ahí acaba tu carrera política o tienes aspiraciones políticas posteriores? Parece difícil imaginar otro cargo que no fuera el de Presidente.
EC- Pues yo te diría que yo lo que aspiro es a ser un buen Secretario de Hacienda, como ha habido muy buenos Secretarios de Hacienda egresados del ITAM, y espero ser un buen Secretario de Hacienda, terminar el mandato del Presidente Calderón como Secretario de Hacienda, entregando buenas cuentas, generando buenos resultados en términos de crecimiento económico en un entorno de fortaleza de finanzas públicas, garantizando la estabilidad macroeconómica del país y eso es a lo que aspiro yo. Que va a pasar después de esta administración dependerá de muchas cosas, pero en este momento mi motivación está en cumplir el encargo que me dio el Presidente que es ser Secretario de Hacienda.
GF- Bien…Ernesto, en México nos las pasamos proponiendo reformas, pensando en soluciones, pero parece que a veces no se avanza en ningún sentido… ¿cuáles crees que sean las reformas que el país necesita para recorrer camino?
EC- Bueno yo creo que la agenda es clara de hacia dónde hay que avanzar: necesitamos una reforma laboral que facilite el ingreso a trabajos formales de muchos mexicanos, de muchas mujeres en México que se están incorporando a los mercados laborales, necesitamos una reforma política que nos permita procesar de mejor manera las decisiones que el país necesita tomar. Hemos avanzado en las reformas económicas que hagan que nuestro país sea más competitivo… sin duda queda mucho por hacer; hemos avanzado en la reforma energética; hemos avanzado en el fortalecimiento de los recursos públicos con dos reformas fiscales en lo que va de esta administración y que seguimos avanzando hacia una reforma administrativa muy importante de regulación, de hacer más competitivo y más fácil la generación de empleos en México, facilitarle básicamente la vida a las empresas y bueno en eso estamos avanzando, yo creo que la agenda es retadora, la agenda es clara, habrá que ir avanzando en la medida que los acuerdos políticos nos vayan dando espacio para avanzar. Yo creo que todos queremos el mejor país y habrá que seguir hacia adelante.
GF- Desde tu punto de vista, ¿cuáles han sido las fortalezas y cuáles las debilidades del gobierno del Presidente Calderón?
EC- Yo te diría que la fortaleza de esta administración es que es un gobierno profundamente democrático, un gobierno convencido con la modernización del país desde distintos puntos de vista, convencido en que la organización económica del país se debe de modernizar, debe ser más competitiva, se le debe de permitir la participación en términos económicos a todo aquel que quiera emprender alguna actividad económica, te diría también que es un gobierno con una alta preocupación por el medio ambiente, por la preservación de los recursos, en no depredar los recursos naturales. Es una fortaleza la profunda convicción social del gobierno, un gobierno que se preocupa por el desarrollo humano de las personas, el desarrollo humano de las familias, donde lo más importante es que los niños sin importar en que colonia nazcan o en qué escuela se educan tengan las mismas oportunidades de tener servicios de salud, de comer bien, de forjar su propio destino. Yo te diría que estas son fortalezas importantes. Debilidades yo te diría que más que debilidades de este gobierno yo diría que los retos son los de cualquier democracia donde hay gobiernos divididos, donde no necesariamente y afortunadamente un partido tiene la mayoría en el Congreso, tiene la mayoría en todas las gubernaturas y eso hace que se tenga que hacer política, y eso hace que se tengan que negociar las cosas, que se tengan que acordar, que se tengan que platicar, pero también hace que no necesariamente se avance al ritmo que todos quisiéramos.
GF- Ernesto, ¿quién va a ganar la elección del 2012?
EC- Por supuesto el PAN.
GF- Por último Ernesto, dales un mensaje de aliento a los lectores del Supuesto.
EC- A los lectores del Supuesto yo les diría que disfruten enormemente y a todo lo que da, y todo lo que puedan su paso por el ITAM, que el ITAM es una gran institución, es una institución que les va a abrir las puertas a muchas cosas en el futuro. Que saquen el mayor provecho de su estancia por sus aulas, que tomaron la mejor decisión de sus vidas al entrar al ITAM y que eso les va a permitir tomar en sus manos su propio destino, que no lo desaprovechen…pero qué también el ITAM es un espacio donde se la pasa uno bien, donde se divierte, donde conoce uno amigos para toda la vida, donde probablemente como es mi caso va a formar su familia y que disfruten enormemente su paso por el ITAM.
GF- Bueno Ernesto eso es todo, muchas gracias.
EC- A ti Guillermo, de nada.
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